¿Cómo es eso de la copa?

Por: Valeria Ortiz Velandia


Soy Valeria, Vale, Mujer, Amiga.... y hoy quiero compartirte mi experiencia con la Copa Menstrual:




Gaby: ¿Vale has escuchado de la copa?

Vale: ¿De la copa... del mundo? ¿El mundial?

Gaby: No, de la copa menstrual


MENSTRUAL. La mencionó así, sin pena. Y apenas escuché esa palabra, la miré como pidiéndole que no tocara esos temas delante de los hombres... (caminábamos al lado de nuestros novios y me sonrojé). Pero Gaby insistió. Para ella el tabú ya no existía. Yo en cambio tenía una risita nerviosa que me delataba.

Gaby: ¿La has visto?

Vale: No. Solo la publicidad que pegan en los baños de la universidad.

Gaby: ¡Mírala!"

Y mientras decía esto, me entregaba una pequeña copa que se doblaba al tacto.

Lo primero que pensé es que la copa es todo menos grande o rígida. La palabra copa me hacía pensar en un trofeo o incluso una copa de vino pero lo único que tiene en común con dichos elementos es su capacidad para retener.


Gaby: ¿La usarías?

Vale: No. No se. Me da cosa.

Gaby: Vale, es lo máximo, te cambia la vida.

Vale: Pero Gaby uno se pone eso... ¿cómo o qué? Yo nunca he usado tampones ni siquiera. El solo pensar en los tampones, duros y secos me destempla todo.

Gaby: La doblas y te la pones. Y listo. Gabriela hacía ver todo muy fácil.

Vale: ¿Y no incomoda?

Gaby: Nada. No se siente nada.

Vale: No te creo.

Vale: Ensáyala. Esta es la de prue